Delulu Club: el teatro bar drag que impulsa una nueva escena cultural en Murcia

Desde Murcia.com nos hemos desplazado hasta el corazón de la ciudad, en la zona situada detrás del Teatro Circo, para conocer de primera mano un proyecto que no solo amplía la oferta de ocio local, sino que aspira a transformar la manera en la que se vive la cultura drag en Murcia. Se trata de Delulu Club, un espacio que nace sin grandes grupos inversores detrás, fruto del esfuerzo personal de sus impulsores por dignificar y dar protagonismo a un arte que, hasta ahora, encontraba pocas estructuras estables en la Región.

Un sueño nacido entre bambalinas… y desde la experiencia como público

Lejos de surgir como una idea improvisada, el origen de Delulu Club está en la experiencia directa de sus fundadores, Alberto Aranda y Antonio Bernal, como espectadores y amantes del drag. El punto de partida fue la gala teatral Murcia, qué Drag eres, un evento que evidenció algo clave: existía un público amplio, diverso y con ganas de consumir este tipo de propuestas en un formato más cuidado.

“La experiencia fue tan bonita y el público salió tan encantado que nos hizo plantearnos crear algo permanente”, explican. A partir de ahí, comenzó una búsqueda que se alargó durante meses hasta dar con el espacio adecuado.

Su objetivo era claro: romper con la idea de que el drag es únicamente un complemento nocturno, relegado a altas horas de la madrugada, y convertirlo en el eje central de una propuesta cultural accesible, visible y continuada.

Este vínculo emocional con el proyecto se refleja incluso en detalles personales. La inauguración contó con la actuación de La Prohibida, artista que marcó el inicio de la relación entre ambos en un concierto años atrás. Lejos de ser un simple guiño, fue una forma de cerrar un círculo vital. La respuesta del público fue inmediata: entradas agotadas días antes.

El escenario como eje: un teatro dentro de un bar

Si algo define a Delulu Club es su planteamiento escénico. Aquí el espectáculo no es un añadido, sino el corazón del local. Desde el primer momento, la búsqueda del espacio estuvo condicionada por la posibilidad de instalar un escenario en condiciones, con iluminación profesional y visibilidad adecuada.

El resultado es un entorno donde todo gira en torno al show. Un arco luminoso —cuyas bombillas han sido reutilizadas del antiguo rótulo del local— preside el espacio, aportando no solo estética, sino también un componente simbólico que conecta pasado y presente.

El diseño mezcla referencias al cabaret contemporáneo con una clara inspiración en la estética popularizada por RuPaul’s Drag Race, fenómeno que ha contribuido decisivamente a la expansión del drag en España. Sin embargo, los propios responsables matizan que, más allá de la influencia televisiva, el objetivo es ofrecer una experiencia real, cercana y viva.

Murcia frente a otras ciudades: cubrir un vacío cultural

Uno de los aspectos más relevantes que emerge de la entrevista es el contraste con otras ciudades. Málaga, Madrid, Barcelona, Valencia o incluso Elche cuentan con una programación más consolidada de espectáculos drag. Murcia, en cambio, ha visto cómo este tipo de espacios disminuía con el paso del tiempo, pese a contar con una cantera artística notable.

En ese contexto, Delulu Club no solo nace como un negocio, sino como una respuesta a una carencia cultural. “Hay muchísimo talento, pero faltaban escenarios donde desarrollarlo de forma continua”, explican.

La diferencia respecto a eventos puntuales o fiestas itinerantes es precisamente esa: la permanencia. Un lugar donde el público pueda acudir cualquier día de la semana y encontrar actividad.

Una experiencia cercana: artistas y público sin barreras

Uno de los elementos más diferenciales —y que más valoran tanto artistas como asistentes— es la cercanía. En Delulu Club no existe una separación rígida entre escenario y público. Es habitual que las artistas interactúen con los asistentes, se mezclen con ellos antes o después de los shows o compartan conversación de manera natural.

Este ambiente genera una experiencia mucho más humana y participativa, alejada del formato tradicional de espectáculo distante. Las propias artistas, según explican los gerentes, agradecen especialmente contar con un espacio donde su trabajo se valora y se sitúa en el centro.

Devolver al local su historia: el legado de “Queens”

Durante los trámites administrativos, los responsables descubrieron que el local albergó hace más de dos décadas un bar de ambiente llamado Queens, que ya contaba con un pequeño escenario para actuaciones drag.

Tras años funcionando como discoteca convencional, el espacio parece haber recuperado su esencia original. Este hallazgo ha generado una conexión emocional inesperada con parte del público: personas de 40 o 50 años regresan al lugar recordando su pasado, aportando una dimensión casi simbólica al proyecto.

Un ocio que empieza por la tarde y amplía públicos

Otro de los grandes aciertos del modelo es el cambio de horario. Delulu Club abre de miércoles a domingo desde las 16:00 horas, con espectáculos que comienzan entre las 18:00 y las 19:00.

Esta decisión permite algo clave: atraer a un público que, de otro modo, no se acercaría a este tipo de propuestas. Personas que salen de trabajar, grupos que buscan una actividad diferente o incluso asistentes que descubren el drag por primera vez casi por casualidad.

De hecho, uno de los fenómenos más llamativos es la diversidad del público. No es raro ver a jóvenes acompañados por sus padres o familiares, muchos de los cuales nunca habían asistido a un espectáculo drag y salen sorprendidos. Esta apertura rompe estereotipos y convierte el espacio en un punto de encuentro intergeneracional.

Programación variada y vocación cultural

Aunque el drag es el eje principal, Delulu Club aspira a ser algo más que un espacio de espectáculos. La programación incluye —y seguirá ampliando— proyecciones, monólogos, conferencias y otras propuestas culturales.

La idea es que “siempre esté pasando algo”, generando un flujo constante de actividad que refuerce su papel como espacio cultural estable, más allá del ocio nocturno.

Talento local y proyección nacional

El proyecto pone especial énfasis en el talento murciano. Artistas jóvenes, algunas de apenas 20 años, encuentran aquí una plataforma donde desarrollarse y mostrarse ante el público.

Al mismo tiempo, el club combinará esta apuesta con la presencia de figuras reconocidas. Un ejemplo destacado es La Ogra que todo lo logra, artista con trayectoria internacional que, pese a haber actuado en ciudades como Nueva York, nunca había presentado su espectáculo en Murcia. Su llegada al local ha supuesto un momento especialmente emotivo para los responsables, conscientes del valor simbólico que tiene para la escena local.

Convivencia y comunidad: sumar en lugar de competir

Lejos de plantearse como competencia, Delulu Club se integra en el ecosistema existente. Mantiene una relación de respeto y cercanía con locales históricos como el bar Piscis, referente del sector desde 1980.

La filosofía es clara: cuantos más espacios existan, mayor será el público y más se fortalecerá la escena. De hecho, muchos espectadores que descubren el drag en este tipo de propuestas acaban ampliando su experiencia a otros locales, generando un crecimiento colectivo.

Silence Party: innovación y respeto

Como cierre de las noches de viernes y sábado, el local introduce un formato todavía poco habitual en Murcia: la Silence Party. A partir de la medianoche, la música se traslada a auriculares inalámbricos, eliminando el sonido ambiental.

Este sistema no solo permite elegir entre varios canales de música y ajustar el volumen de forma individual, sino que transforma la dinámica social: se puede hablar sin gritar, interactuar con mayor comodidad y disfrutar de la música de manera personalizada.

Además, representa una apuesta por la convivencia con el entorno, reduciendo el impacto acústico en la zona. Incluso se plantea la posibilidad de integrar espectáculos drag dentro de uno de los canales, ampliando aún más las posibilidades del formato.

Un espacio que conecta cultura, emoción y comunidad

Delulu Club se presenta así como mucho más que un local de ocio. Es un proyecto que combina iniciativa personal, compromiso cultural y vocación de comunidad, recuperando además parte de la memoria histórica del propio espacio.

Con una propuesta que rompe horarios, acerca el drag a nuevos públicos y refuerza el talento local, el club se posiciona como uno de los movimientos más interesantes dentro de la escena cultural murciana actual.

Para conocer su programación semanal de espectáculos, actividades y eventos, puede seguirse su perfil en Instagram (@delulu_club_murcia), donde actualizan de forma constante su agenda. 

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