"Vamos a cerrar esta etapa de indecencia, aspiro a que los españoles vuelvan a sentirse orgullosos no solamente de su país, sino también de sus políticos", señala Cayetana Álvarez de Toledo
La diputada del grupo parlamentario del PP Cayetana Álvarez de Toledo afirmó ayer que "con Alberto Núñez Feijóo al frente, España tendrá un Estado fuerte que garantice el orden y la libertad, porque no hay libertad sin orden y no hay orden sin autoridad". Y añadió que "vamos a defender la soberanía nacional, a tener un Estado fuerte, a ordenar la inmigración, a defender a las clases medias, a promover vivienda para los jóvenes y, por supuesto, a defender las pensiones".
Álvarez de Toledo hizo estas declaraciones en el Real Casino de Murcia, donde participó en un diálogo con la alcaldesa de Murcia, Rebeca Pérez, moderado por el secretario general del PP en la Región de Murcia, José Miguel Luengo, y al que se sumó también el presidente Fernando López Miras.
La diputada, que forma parte de la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados aseguró que "cuando no tienes la capacidad de concitar la adhesión de los españoles hay quienes buscan el odio y la división entre españoles. Y yo quiero decir que la estrategia del odio de Sánchez ya ha fracasado". "No nos odiamos como algunos socios de Sánchez odian a España, ni como Sánchez odia a la mitad de España", afirmó.
España a su entender "está en un momento decisivo y crítico", y apuntó que el 29-N "vamos a fijar de nuevo el listón moral de la vida pública en España". Álvarez de Toledo afirmó que "los años del sanchismo han sido sobre todo la era de la indecencia. Es duro, pero es la realidad: momentos de cloacas, de saunas, de joyas, prostitutas, de enchufes, de mordidas, de mafias, de narcos".
"Esta etapa de indecencia la vamos a cerrar. España tiene que elegir entre delincuencia o decencia. Y aspiro a que los españoles vuelvan a sentirse orgullosos no solamente de su país, sino también de sus políticos", sentenció la congresista del PP.
Llamamiento al Tribunal Constitucional
Cayetana Álvarez de Toledo lanzó un llamamiento al Tribunal Constitucional, al que emplazó a que "no sea cómplice de las maniobras de Sánchez contra la democracia al manosear el censo electoral. Sánchez empezó dando un pucherazo en su propio partido y ahora ha hecho maniobras para tratar de dar otro pero esta vez contra la democracia española, contra todos los españoles".
E hizo extensivo este llamamiento al "conjunto de los españoles, a decirles que cuantas más sospechas hay sobre las maniobras de Sánchez, más fuerte, más decidido, y más masivo tiene que ser nuestro voto".
Finalmente, Álvarez de Toledo aseguró que "Sánchez habla ahora del amor, pero el único amor que profesa es el que se profesa a sí mismo. Ha fomentado el odio y la división entre españoles, ha levantado muros entre españoles, muros que nosotros estamos derribando, todos. Yo lo he dicho en el Congreso y lo voy a repetir hoy: los españoles no nos odiamos".