El Gobierno regional finaliza las primeras actuaciones de restauración de El Carmolí

Los trabajos, dotados con más 848.000 euros, avanzan con la eliminación de superficies artificiales, la retirada de especies invasoras y la plantación de más de 18.000 ejemplares autóctonos

La Comunidad destinará este año más de 104 millones de inversión a las acciones incluidas en el Plan de Actuación 2026 e instalará fondeaderos ecológicos para proteger el fondo marino en zonas sensibles del Mar Menor

El Gobierno regional finaliza las primeras actuaciones concretas de restauración ambiental del humedal de El Carmolí, uno de los espacios más relevantes y singulares del Mar Menor, donde se desarrolla un proyecto de recuperación dotado con 848.000 euros.

Se trata de una "intervención estratégica en uno de los enclaves de mayor valor ambiental del entorno del Mar Menor", resaltó el consejero de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar Menor, Juan María Vázquez, tras la Comisión Interadministrativa del Mar Menor, donde añadió que esta actuación "supone un paso decisivo en la recuperación de este espacio natural y, con ello, El Carmolí se constituye en la principal ventana natural del Mar Menor".

Esta actuación se enmarca además en los planes y avances del Gobierno regional para ampliar y reforzar los espacios naturales en el entorno del Mar Menor. En este contexto, El Carmolí forma parte de las cerca de 900 hectáreas de espacios naturales y zonas protegidas que gestiona la Comunidad Autónoma, lo que permite actuar directamente sobre el territorio con medidas de restauración y conservación.

La intervención en El Carmolí se está ejecutando por fases. La primera de ellas fue la expropiación por parte del Ejecutivo autonómico de una superficie de más de 300 hectáreas, con la que se evitaba que el terreno, que el Ministerio de Defensa usó históricamente como zona militar, pasara a manos privadas. Se puso en marcha un modelo de gestión integral que combina la restauración ambiental, la mejora de las infraestructuras, el control de especies invasoras y la regeneración de ecosistemas asociados.

Tras esta primera fase, ya se han culminado actuaciones visibles sobre el terreno que están transformando el espacio. Uno de los hitos más relevantes ha sido la eliminación de las superficies artificiales de la antigua pista de aterrizaje, una intervención clave para recuperar suelo natural. En total, se han retirado más de 8.000 metros cuadrados de pavimentos, lo que permite avanzar hacia la creación de la futura charca-refugio para el fartet, una especie de pez en peligro de extinción.

En paralelo se está desarrollando la restauración vegetal del entorno, combinando la eliminación de especies de flora exótica e invasora con la plantación de más de 18.056 ejemplares, con sistemas de protección para garantizar su supervivencia. Además, están ya en marcha otras actuaciones, como la instalación de vallado perimetral, la retirada de residuos y un seguimiento ambiental continuo que garantiza la correcta evolución de los trabajos.

Este trabajo complementa con la adquisición por parte del Gobierno de España de fincas perimetrales para su renaturalización e incrementar su valor ecológico y paisajístico. El conjunto de estas actuaciones se enmarca en una estrategia compartida entre administraciones, basada en el rigor científico, la cooperación institucional y la movilización de recursos, con el fin de acelerar la recuperación del ecosistema.

Vázquez destacó que el conjunto de estas actuaciones "se integra además en una planificación más amplia impulsada por el Gobierno regional para acelerar la recuperación del Mar Menor". El Plan de Actuación 2026 constituye una herramienta clave para dar continuidad y coherencia a todas las intervenciones que se están desarrollando tanto en el medio terrestre como en el marino.

Este Plan contempla una inversión superior a los 104 millones de euros para acometer 200 proyectos para reforzar la recuperación ecológica del ecosistema, actuar en el origen del problema y consolidar un modelo de gestión sostenible del Mar Menor.

Fondeaderos ecológicos

El consejero Juan María Vázquez avanzó que el Ejecutivo autonómico acometerá la instalación de fondeaderos ecológicos en la próxima temporada de verano en zonas sensibles del Mar Menor, una actuación clave para proteger el fondo marino y compatibilizar el uso público con la conservación.

Estos sistemas estarán instalados en áreas como Isla Perdiguera y la Isla del Barón con el fin de evitar daños sobre hábitats como las praderas marinas, sustituyendo los sistemas tradicionales de anclaje por soluciones respetuosas con el ecosistema.

Otro de los hitos destacados es el avance del proyecto Recupera, impulsado por el Gobierno regional en coordinación con el CDTI, orientado al desarrollo de una solución innovadora y tecnológica que contribuya a la desnitrificación del agua que desemboca en el Mar Menor, tanto de manera superficial como subterránea.

Se encuentra en la tercera fase de desarrollo, en la que se han identificado las cuatro propuestas que cumplen con todos los requisitos para la fabricación y puesta en marcha de un prototipo o la realización de pruebas de las propuestas para validar el cumplimiento de los requisitos. Próximamente se procederá a la adjudicación, tras lo cual se iniciará una nueva fase de desarrollo tecnológico. "Este proceso permitirá disponer, por primera vez, de soluciones testadas y aplicables sobre el terreno para actuar tanto sobre el acuífero como sobre las aguas que llegan al Mar Menor".

Más de 300 millones invertidos

El consejero también expuso las principales medidas acometidas por el Gobierno regional durante el año 2025 y recogidas en el Informe Anual 2025 del Mar Menor. Según explicó, "el balance confirma que las medidas del Gobierno regional están dando resultados y que se está avanzando de forma clara en su ejecución".

Así, en 2025 se alcanzó la mayor inversión anual desde la aprobación de la Ley, con 82 millones ejecutados, elevando la inversión acumulada por encima de los 306 millones desde 2020. Además, más del 81 por ciento de las medidas previstas se encuentran ya ejecutadas o en desarrollo.

El informe pone también de manifiesto el impulso de infraestructuras clave para actuar sobre el origen del problema, como la red de colectores, los sistemas de retención de aguas pluviales o las depuradoras, así como los avances en la transformación del territorio, con 4.112 hectáreas de cultivos restituidas y 71.527 hectáreas integradas en el sistema de la Ley.

En este contexto, el consejero subrayó igualmente el refuerzo del operativo de retirada de biomasa, una actuación esencial para mantener el equilibrio del ecosistema. En 2025 se retiraron 8.821 toneladas, un 34 por ciento más que el año anterior, mientras que en lo que va de 2026, hasta el mes de abril, ya se han superado las 4.600 toneladas, más del doble que en el mismo periodo del año anterior, lo que refleja la capacidad de respuesta del dispositivo desplegado.

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