El incremento del IPC hasta el 3,4%, impulsado, en gran parte, por el encarecimiento energético, supera en más de medio punto el experimentado por los salarios en la región. UGT alerta del impacto de este contexto inflacionista en la economía de las familias trabajadoras y reclama medidas urgentes para proteger a los hogares más vulnerables y reactivar la negociación colectiva.
Según los datos publicados hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la tasa interanual de este indicador en la Región de Murcia se incrementa hasta el 3,4%, igualándose al registro nacional.
El único grupo que experimenta un descenso mensual de sus precios es el relativo a Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (-0,2%). Los precios de Vestido y calzado (6,5%) y Transporte (5,4%) repuntan por encima del 5%.
Respecto a los registros de hace doce meses, destaca el incremento experimentado por los precios de Transporte (6,1%), Vestido y calzado (5,1%), Bebidas alcohólicas y tabaco (4,3%) y Seguros y Servicios financieros (3,3%). Únicamente Información y Comunicaciones registra una variación negativa respecto al año pasado (-0,3%).
La tasa de variación anual de la inflación subyacente (índice general sin alimentos no elaborados ni productos energéticos) asciende hasta el 2,9%.
Esta evolución de los precios, aunque previsible, dado el contexto geopolítico en el que se enmarca y lo que ya conocíamos a finales de marzo, con los datos del IPC adelantado, supone un impacto significativo para las familias trabajadoras. El encarecimiento es generalizado en todo tipo de bienes y servicios, aunque es cierto que viene motivado por la subida de precios que registran los carburantes debido a la escalada bélica en Oriente Medio.
Y la inflación subyacente, aunque más contenida. también repunta hasta el 2,9%, reflejando que la situación empieza a trasladarse a los precios, también, de forma estructural.
En la Región de Murcia, este contexto inflacionista tiene un impacto especialmente relevante, dado que el aumento de los costes energéticos repercute directamente en sectores claves de nuestra economía como la industria o los sectores agrícola y logístico. Y por supuesto, impacta de lleno en las familias, cuya principal fuente de ingresos son unos salarios que no están creciendo en la misma medida que los precios.
De hecho, frente al 3,4% de variación interanual que registra el IPC, los salarios pactados en convenio han crecido un 2,87%. Situación de pérdida de poder adquisitivo que se agrava aún más para aquellas personas trabajadoras que mantienen sus convenios colectivos bloqueados, algunos desde hace más de una década, como es el caso de las que trabajan en el ámbito de la sanidad, privada o el sector agrícola.
Por otra parte, nos preocupa la incertidumbre que se proyecta sobre la evolución de los precios en 2026, que vendrá marcada por la situación internacional, especialmente por la repercusión de ésta sobre los productos energéticos. A ello se suma, además, la última subida del euríbor, que va a encarecer las hipotecas y la insostenible escalada que acumulan las rentas de los alquileres, presiones que resultarán cada vez más insostenibles en muchos hogares murcianos.
Ante esta situación, aunque valoramos positivamente las últimas medidas adoptadas por el Gobierno, insistimos en la necesidad de reforzar las ayudas directas a los colectivos más vulnerables. Asimismo, en el ámbito laboral, consideramos prioritario reactivar la negociación colectiva para proteger el poder adquisitivo mediante cláusulas de revisión salarial, fundamentales para evitar que el impacto de la inflación recaiga sobre la población trabajadora de la Región.