Salud inspecciona las piscinas públicas y las playas de la Región para garantizar sus condiciones higiénicas y sanitarias

Las piscinas privadas también deben tener un mantenimiento adecuado para prevenir infecciones

Para garantizar la seguridad y la salud de los bañistas, la Consejería de Salud lleva a cabo este verano la inspección de las piscinas públicas y playas en la Región de Murcia. A través del Servicio de Sanidad Ambiental, dependiente de la Dirección General de Salud Pública y Adicciones, el Programa de vigilancia sanitaria tiene programado este año actividades en 191 piscinas descubiertas y la vigilancia y control sanitario de las 84 zonas marítimas de aguas de baño.

La labor de inspección y control en piscinas se centra en verificar las condiciones higiénico-sanitarias y la calidad óptima del agua, así como en asegurar el estricto cumplimiento de la normativa vigente. Además, se comprueba que todas las piscinas cuenten al menos con un socorrista con experiencia acreditada en salvamento y primeros auxilios. Este debe permanecer en las instalaciones durante todo el horario de funcionamiento de la piscina.

El director general de Salud Pública y Adicciones, Jesús Cañavate, explicó que las enfermedades infecciosas asociadas al uso de las piscinas se deben principalmente a una filtración y desinfección incorrectas del agua del vaso de la piscina.

"Debido a que en verano hay un gran número de usuarios en este tipo de instalaciones, y que se produce el intercambio de diversos objetos como toallas, peines o flotadores, se aumenta el riesgo de transmisión de enfermedades y de proliferación bacteriana", indicó Cañavate.

Por ello, desde Salud Pública se recomienda secar completamente la piel después del baño, especialmente entre los dedos de los pies, para evitar el crecimiento de los gérmenes.

Además, desde el Servicio de Sanidad Ambiental se recuerda la importancia de mantener unas condiciones higiénico-sanitarias óptimas en las piscinas privadas a fin de evitar infecciones cutáneas o gastrointestinales, así como problemas del oído y oculares.

Para ello, es necesario mantener niveles adecuados de pH y desinfectante; que las piscinas cuenten con sistemas eficientes de filtración mantenidos adecuadamente; ducharse antes de meterse en la piscina; que los niños usen pañales adecuados para el medio acuático; y evitar el baño si se presentan síntomas gastrointestinales o cutáneos.

"La piel lesionada puede ser la puerta de entrada de los microorganismos y las personas inmunodeprimidas tienen un riesgo superior de contraer enfermedades infecciosas en estas instalaciones que el resto de bañistas", explicó Cañavate.

Desde la Consejería de Salud se recomienda que los menores estén siempre acompañados en la piscina donde se vayan a bañar, que además ha de contar con las adecuadas medidas de seguridad, como socorrista o vallado perimetral, para que no puedan acceder libremente.

Los niños han de estar vigilados en todo momento cuando estén en el agua o jugando cerca de ella, y si el menor no sabe nadar o no nada bien, es necesario ponerle un chaleco de flotación.

En Murciasalud está disponible, entre otra información, el Programa de vigilancia sanitaria, así como guías para los titulares de piscinas públicas y privadas.

En cuanto a las inspecciones de las playas en los ocho municipios con costa de la Región, entre el 15 de mayo y el 30 de septiembre se toman muestras de agua y se inspecciona visualmente el agua y la arena con el objetivo de garantizar su calidad sanitaria y proteger la salud de los usuarios de las playas. 

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